null Cómo evitar la depresión post-jubilación

Cómo evitar la depresión post-jubilación

 

Para muchas personas, la jubilación es un bien merecido descanso tras una larga vida de trabajo y dedicación. Pero no hay que olvidar que es un cambio muy importante en nuestras vidas y, a veces, podemos sentirnos perdidos.

Muchos se acostumbran a horarios y rutinas y caen en la desesperación tras encontrarse sin fines concretos a corto y largo plazo. Por ello, conviene tomar las medidas adecuadas para evitar caer en la conocida como depresión post-jubilación.

¿Por qué nos deprime la jubilación?

De los 350 millones de personas afectadas por la depresión en todo el mundo, más de un 12% son mayores de 65 años. Además, la depresión es una enfermedad mental que en multitud de ocasiones pasa desapercibida y no es tratada. La Organización Mundial de la Salud estima que dos tercios de los afectados por la enfermedad no solicitarán ayuda a los profesionales de la salud.

La depresión puede ser un problema derivado de una jubilación mal afrontada, pero en ocasiones es la propia enfermedad la que deriva en una jubilación anticipada que agrava más el problema del paciente.

El desencadenante de la enfermedad no siempre es el hecho de dejar de mantener una rutina ligada al trabajo, muchas veces parte del propio envejecimiento, que suele traer consigo dolencias que pueden aflorar síntomas de la depresión directa o indirectamente.

Según la OMS, la jubilación puede acarrear situaciones que fomentan el aislamiento, la pérdida de la independencia (ya sea por requerir cuidados o tener que darlos, por ejemplo, a nietos), la soledad y la angustia. Todos estos factores son caldo de cultivo para la pérdida de salud mental, que deriva en pérdida de salud física, y viceversa.

Métodos para mantener la cabeza en orden

En este blog os llevamos hablando durante mucho tiempo de la importancia de no perder calidad de vida una vez hayamos llegado al periodo de nuestro retiro. Por un lado, a través del ahorro ordenado a lo largo de la vida laboral para asegurar nuestro futuro. Y, por otro, existen multitud de recomendaciones a tener en cuenta una vez seamos jubilados:

  • Conserva las amistades del trabajo. Que ya no estés todos los días en la oficina no tiene que ser un mal trago. Aprovecha lo bueno, disfruta de los amigos que hiciste durante tu etapa laboral.
  • Un pilar básico es mantenerse activo. Existe una multitud de actividades que pueden permitirte disfrutar de tu ocio y llenar las horas del día con aquello que te hace realmente feliz.
  • Pasa más tiempo con tu familia. En ocasiones, por exceso de trabajo y falta de tiempo, no hemos disfrutado de encuentros familiares informales, viajes juntos o juegos y actividades con los hijos y nietos. ¡Es hora de recuperar el tiempo perdido!
  • ¡Estudia! Abajo con los clichés de que un estudiante debe ser joven. El conocimiento enriquece y si no pudiste acudir a la Universidad en tu juventud, no te amedrentes ahora que tienes tiempo. Si ya lograste tu título en su día, sacia tus inquietudes con otros que te resulten interesantes.

Estas solo son algunas de las iniciativas que puedes tener en cuenta para mantener unos esquemas mentales y una actitud que te hagan sentirte pleno y feliz.

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Foto | Pug50

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