null El peligro de las pseudociencias

Homeopatía, reiki, osteopatía, flores de Bach, movimiento antivacunas… Son varias las pseudociencias que están teniendo una alta repercusión en la actualidad. Recientemente leíamos el caso de Rosa, la economista que decidió tratarse un cáncer con homeopatía y falleció a los tres años. Sin embargo, este no es el único caso de terapias que ponen en riesgo médico a una parte de la población.

Entendemos por pseudociencia aquella práctica o creencia que carece de evidencia científica, sin ser probadas de modo certero mediante una investigación, aunque reclaman este carácter. Por eso, también es llamada como “falsa ciencia”. Algunas de las pseudociencias nos han acompañado desde hace años, como la astrología, pero el problema que nos atañe en la actualidad viene cuando las relacionamos con la salud.

Entre las pseudociencias más denunciadas por parte de la comunidad científica y sanitaria se encuentran las siguientes:

  • Homeopatía: su doctrina (“lo similar cura lo similar”) sostiene que una misma sustancia puede tener efectos diferentes según la dosis y el sujeto.
  • Bioneuroemoción o biodescodificación: se presentan como métodos de “sanación espiritual” y ofrecen sanar cualquier enfermedad solo con el poder de la mente.
  • Dietas anticáncer: mediante una forma de alimentación prometen limpiar el organismo y aprovechar efectos beneficios de ciertos alimentos sobre el cáncer hasta tal punto de evitarlo, mejorarlo o curarlo. Algunas son las dietas alcalinas, cetogénicas y macrobiótica.
  • Reiki: originada en Japón, se trata de una práctica espiritual en la que se utiliza la imposición de manos para transmitir energía y fuerza vital que sana y equilibra.
  • Flores de Bach: es la denominación comercial de un conjunto de preparados de agua de flores de diversas especies, diluida en brandy, para tratar los miedos, la ansiedad, la ira, la tristeza, etc.
  • Oposición a las vacunas: movimiento que rechaza las vacunas, haciendo referencia a sus efectos secundarios, la efectividad de la inmunización y teorías conspirativas de las farmacéuticas y los Gobiernos.

“Seamos claros: las pseudoterapias matan”. Así comienza la carta firmada por casi 400 expertos que ha difundido la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETC). Dicha Asociación surge, precisamente, para hacer frente a los riesgos en la salud que pueden tener pseudociencias como las expuestas anteriormente.

Estos riesgos surgen cuando un enfermo, tratado de forma médica y, por tanto, avalada científicamente, decide abandonar dicho tratamiento para hacerle frente a su enfermedad mediante pseudoterapias que le ofrecen una “curación real”. Y, en ocasiones, la creencia de que la enfermedad puede ser curada por una pseudoterapia viene iniciada por no saber reconocer esta medicina alternativa. Esta confusión se debe a que, por ejemplo, productos homeopáticos son vendidos en la farmacia o tratados de “medicamentos”.

El debate entre medicina convencional y alternativa está servido desde hace años. Las personas a favor y en contra, tanto de una como de otra, se basan, entre otras cosas, en los efectos secundarios, el carácter natural o, incluso, la propia educación recibida. De ahí, igualmente, surge la medicina complementaria definida por utilizar técnicas alternativas como “complemento” de los tratamientos convencionales. Así, pseudoterapias como la acupuntura o la osteopatía aportan a la salud del enfermo, sin abandonar el tratamiento.

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