null ¿Debo hacer la declaración de la renta si estoy jubilado?

El siguiente pensamiento es habitual entre los pensionistas. “Si ya me he jubilado y, por tanto, he dejado de ingresar un sueldo por mi trabajo, no tengo la obligación de presentar la declaración de la renta”. Sin embargo, la propia pensión por jubilación está considerada como rendimiento del trabajo, así que de nada servirá pensar que, por no trabajar, no tendremos que presentar la Renta.

No obstante, es recomendable que, una vez te conviertas en pensionista, dediques una tarde a echar cuentas frente a tu nueva declaración de la Renta. Esta será diferente de tu época como trabajador y, aunque en casos excepcionales te verás exento de presentarla, también pueden cambiar otras cuestiones de la misma.

Lo primero de todo es eliminar ese pensamiento que enlaza la Renta con el hecho de estar trabajando. Como hemos hablado anteriormente, no todos los trabajadores están obligados a presentar la declaración de la Renta. Además, el hecho de recibir una renta sujeta a IRPF (la pensión por jubilación) nos obliga a presentarla.

Conviene destacar que, como en cualquier caso del trabajador, la cantidad mínima por la que quedamos exentos de declarar es de 22.000 euros. En este apartado, la Agencia Tributaria entiende como rendimientos de trabajo a las prestaciones pasivas, las cuales define como “pensiones de la Seguridad Social y de clases pasivas, prestaciones de planes de pensiones, seguros colectivos, mutualidades de previsión social, planes de previsión social empresarial, Planes de Previsión Asegurados y prestaciones de seguros de Dependencia”.

El límite mínimo para no presentar la declaración de la renta en caso de tener dos pagadores también se mantiene en los 12.000 euros, siempre y cuando se hayan percibido más de 1.500 euros por parte del segundo pagador (este incluía el resto de pagadores “no principales”).

¿Qué pensiones y prestaciones quedan exentas?

Dentro de las pensiones, el apartado 17.2 de la Ley nos especifica una serie de rentas que resultas exentas de presentar la declaración:

  • Prestaciones como consecuencia de incapacidad permanente absoluta o gran invalidez
  • Pensiones por inutilidad o incapacidad permanente del régimen de clases pasivas
  • Prestaciones familiares y pensiones y haberes pasivos de orfandad
  • Pensiones de personas que sufrieron lesiones o mutilaciones con ocasión o consecuencia de la guerra civil

¿Qué ocurre si mi pensión viene del extranjero?

Puede darse el caso de que hayamos regresado a España tras una larga temporada trabajando en el extranjero. En ese caso, seremos jubilados en España pero estaremos cobrando una pensión desde un país extranjero. ¿Eso nos exime de presentar la declaración?

La respuesta es negativa: las pensiones de países extranjeros recibidas por residentes en España deberán incluirse en la declaración de la Renta. La excepción la encontramos en determinados países que mantienen convenios con España y aquellas pensiones que se cobren por cargo público.

Estas pensiones extranjeras figuran, a efectos del IRPF, como segundo pagador. Sin embargo, el ejercicio de 2018 trae consigo una novedad en cuanto al límite excluyente. Mientras que la pensión extranjera, la cual se sigue considerando como segundo pagador, se mantiene en los 1.5000 euros anuales (declaración de la Renta obligatoria en caso de igualar o superar la cifra), la novedad reside en que la pensión ordinaria alcance o supere los 12.643 euros anuales (anteriormente se situaba en un mínimo de 12.000 euros).

Dudas y más información sobre la declaración de la Renta

La Agencia Tributaria pone a nuestra disposición un amplio abanico de vías de comunicación y contacto con el propósito de resolver las dudas a la hora de realizar la declaración de la renta:

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