null 6 trucos para pagar tus deudas y ahorrar al mismo tiempo

Entre la cuota de la tarjeta de crédito, el préstamo para el coche, la hipoteca o el alquiler de la vivienda, el pago de la matrícula del colegio de tus hijos, etc., puedes verte envuelto en un mar de deudas mensuales. Y, aún así, seguro que en más de una ocasión te han preguntado si estás ahorrando. “¿Cómo, si solo tengo deudas?” responderás. Lo cierto que estás equivocado: es posible ahorrar y pagar tus deudas al mismo tiempo.

A través de un profundo conocimiento de tus propias finanzas personales, gastos e ingresos, además de un buen plan de acción, llegar a final de mes desahogado o, al menos, pagando tus deudas y ahorrando una pequeña cantidad a la vez no te será complicado. Una vez lleves a cabo la siguiente planificación financiera y nuestros consejos, alcanzarás la ansiada libertad financiera e incluso podrás llegar a invertir tus ahorros en fondos de inversión.

  1. Para de adquirir nuevas deudas y de gastar tu dinero

Lo primero, sin lugar a dudas, es dejar de adquirir nuevas deudas. Tienes que concienciarte y aprender a vivir dentro de tus posibilidades. Olvídate de caprichos pasajeros que no te aportan más que una sensación falsa de felicidad momentánea y recuerda que estás endeudado precisamente por adquirir cosas que no podías costear en su momento. De esta forma, detendrás igualmente el gasto.

  1. Echa cuentas de cuáles son tus ingresos mensuales

En segundo lugar tenemos que comenzar a entender conceptos básicos de finanzas y aplicarlos a nuestro bolsillo. La pregunta es sencilla: ¿cuánto es tu ingreso total mensual? Esta cifra, la cual se corresponderá generalmente con tu sueldo, será la base de todo tu análisis posterior.

  1. ¿Cuál es tu capital neto?

Ahora que ya sabemos tus ingresos, anota cuáles son tus gastos mensuales fijos. Estos se corresponden a los gastos necesarios: el pago de tus préstamos, el alquiler de la vivienda, el gasto en servicios como agua, luz o teléfono, etc. El capital neto es el resultado de restar tus gastos a tus ingresos, es decir, es la cantidad de dinero que te queda disponible, de la cual sacaremos un porcentaje para el ahorro.

  1. Escoge entre ahorro mensual o trimestral

Si tus gastos son altos, el resultado anterior te habrá dado negativo o muy bajo. En ese caso, no tendrás capital suficiente para ahorrar de forma periódica. Pero eso no implica que nunca puedas hacerlo. Define un ahorro trimestral o semestral, dándote algo más de tiempo para obtener el dinero que quieres ahorrar.

  1. ¿Cómo pagar tus deudas pendientes?

Igualmente puedes escoger entre pagar todas tus deudas “de golpe” u organizarlas para que el resultado de tu capital neto no sea una cantidad negativa. ¿Qué deuda pagar primero? La respuesta a esta cuestión la encontrarás en esta otra: ¿Cuál es la deuda que te genera más intereses? Esa es la primera que te interesa pagar cuanto antes. Precisamente serán las deudas menores las que te ayudarán a generar un capital neto mayor y así un ahorro más alto.

  1. Concepto: ahorro de emergencia

La cantidad que ahorres mensual, trimestral o semestralmente no debe ser para caprichos y ocio. Recuerda que el primer paso que dimos fue olvidarnos de esta idea. El ahorro tiene que estar disponible para casos de emergencia real. Mientras que esa situación no se dé, continúa con tu ahorro poco a poco. Finalmente, lo más recomendable es que cuando tengas una buena cantidad ahorrada puedas ingresarlo en un producto de inversión o uno de ahorro con alta rentabilidad para que crezca progresivamente.

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